Reglas básicas

El fútbol para ciegos es una adaptación del fútbol para personas con discapacidad visual.

Los equipos están compuestos por 4 jugadores de campo y 1 portero, además de 4 jugadores de campo suplentes, 1 portero suplente y 1 guía. Los jugadores de campo deben estar catalogados dentro de la categoría B1 (completamente ciego), mientras que los porteros pueden estar catalogados dentro de las categorías B2 o B3 (vidente o parcialmente vidente).

Los jugadores de campo, como se observa en las fotografías, durante el partido deben llevar un antifaz en los ojos, de modo que se garantice así una competición justa y en igualdad de condiciones. Los porteros no deben llevar antifaz.

El terreno de juego mide 40m de largo y 20m de ancho. Los laterales del campo deben estar cubiertos por vallas que impiden que el balón salga del terreno de juego. En los fondos -detrás de las porterías- no hay ninguna valla que impida que salga el balón. Las líneas del campo se pueden observar en la siguiente imagen. Las diferencias más significativa con el fútbol en este aspecto se refieren a las vallas colocadas en los laterales y en la forma del área de penalti.

El balón que se emplea para disputar los encuentras lleva integrado un dispositivo que emite sonido para que los jugadores puedan orientarse en el campo. Por ello, el público en estos partidos debe permanecer en silencio, a excepción de cuando se anota un gol.

Por último, los partidos de fútbol 5 para ciegos tienen una duración de 50 minutos y están compuestos por 2 partes de 25 minutos cada una. En cada una de las mitades del partido, ambos equipos disponen de 1 tiempo muerto de 1 minutos para cada uno. Durante los dos últimos minutos de cada mitad, se para el tiempo durante todas las interrupciones del juego.